lunes, 30 de noviembre de 2015

El debate: Solo puede descartar a uno

Tres candidatos saldrán hacia la meta del 20D tras el pistoletazo oficial de salida; el no oficial se dio haciendo gilipolleces en los medios de comunicación. El cuarto candidato, el marido de Viri, se ya se ha dado el pistoletazo en su propio pie. O no, quizá solo sea autoprotección: Nuestro Presidente pierde mucho en las comparaciones intelectuales y en las visuales.

Al final, las presencias o las ausencias, se hacen por cálculo electoral y el que debate es por qué le interesa y el que no lo hace es por idéntico motivo.

Lo único que importa de las encuestas son las tendencias y ahora mismo el PP está estancado, entonces ¿para que arriesgar y quedar como un Presidente de otro siglo - del XIX - si ausentándome solo parece el Presidente de otra España?

El marido de Viri únicamente puede tener un problema: que Rivera o Sánchez salgan claros vencedores del debate pues entonces la tendencia de PP puede empezar a torcerse, levemente eso sí, y la del candidato ganador a enderezarse. Exactamente igual que pasa al miembro viril: lo nuevo se yergue lo viejo decae.

Nada alarmante pues, recuerdo, en España no gana quien más votos tiene si no quien obtiene más escaños y, hasta el momento, por escaños tendremos a Viri de primera dama durante cuatro años más, eso sí, con Rivera como compañero de cama…de su marido.

En cualquier caso el hombre de plasma tiene una entrevista en Tele 5 con Piqueras y, de alguna forma, tendrá que dar algún titular. Pero vamos, que salvo anunciar el cese de Benítez como entrenador del Madrid no veo yo a don Tancredo anunciado nada espectacular…y mucho menos que sea creíble. Que no colapse el Presidente.

¿Qué van a hacer el resto de los candidatos? Pues Iglesias saldrá a morder y sacarse de la manga alguna boutade como la dicha en la entrevista con Ana Pastor: “La guerra de Francia contra el ISIS es electoralista”. Todo sea por diferenciar el producto con la esperanza de ganar algún voto sin haber calculado – o sí – la cantidad de votos que declaraciones así le resta. El “No a la Guerra” no tiene el mismo glamour que hace unos años.

Rivera, en espiral creciente, no tiene más que ser Rivera y, estando callado como mínimo se quedaría con los mismos votos que tiene ahora mismo. Está tocado por los hados demoscópicos.

¿Qué tiene que hacer Sánchez para atraer a su regazo a los indecisos bipartidistas que siempre votan PP o POSE y, al mismo tiempo, que no se vaya por la derecha demasiados votos a Ciudadanos? Pues tendrá que hacer equilibrios entre una postura y otra y los equilibrios siempre se encuentran con la gravedad como enemiga; hostia segura.

El objetivo de todos es llegar vivos a mañana.