jueves, 28 de noviembre de 2013

Discursos de Kennedy (1960-1963). Exquisito Bocado

/
El Caníbal pensaba comer algo de sushi y se está dando un atracón de hamburguesa. El Caníbal tenía intención de pasar un simple rato leyendo los discursos de Keneddy, su redacción y creación y es ahora El Caníbal quien se ve engullido por la personalidad política de JFK, su visión de futuro y su mirada alta y el paso corto.

Con este - libro Discursos (1960-1963) Una Presidencia Para la Historia,  escrito por Salvador Rus Rufino - ha descubierto que JFK era mucho más que un Presidente al que mataron en Dallas. Ha descubierto muchas cosas.

Ha descubierto que era un Gran Estadista: Un visionario, un líder, alguien que supo leer su tiempo y, lo más importante, supo interpretar el futuro.

Ha descubierto a un político que supo usar los medios a su alcance para alcanzar sus objetivos. Un político que supo ver el futuro en la televisión, la radio, la demoscopia y un equipo profesional identificado con su líder y su visión. Todo supo mezclarlo con su carisma y susurrar, desde un atril,  a cada votante aquello que quería oír. Profesionalizó las campañas sin deshumanizarlas, algo que nuestros políticos – politiquitos – solo hacen en una (pequeñísima) parte: ni siquiera son capaces de hacer una campaña que supere mínimamente la mediocridad; sería injusto por nuestra parte pedirles, además, que la humanicen.

Un personaje que escribió dos influyentes libros antes de llegar a ser Presidente, justo en estos días que nuestros ex presidentes escriben libros totalmente prescindibles.

Dos libros que lo encumbraron como intelectual - cuando esta palabra tenía prestigio - y ponderado analista político e histórico. Dos libros en el que los ciudadanos podían saber cómo pensaba y actuaba aquel al que iban a votar. (Que diferencia con nuestros ex presidentes que los utilizan para justificarse y, de paso, engordar sus cuentas corrientes y nosotros, los ciudadanos, deseando leer el libro sobre Belén Esteban.  Aquí penamos todos.)

El Caníbal ha podido comprobar el grado de excelencia alcanzado por sus colaboradores en la redacción del discurso culminado, con más excelencia si cabe, con la escenificación última del mismo: oratoria, gestualidad, complicidad y, sorpréndanse, responsabilidad.

Es cierto y justo decir que cometió errores, y algunos del bulto, pero se trata de glosar la personalidad política de Kennedy no su presidencia. Para eso están las opiniones y los libros de historia.

Se le puede achacar al libro, y se lo achacan, una falta de profundidad en su desastrosa vida personal y sentimental. El Caníbal, que buscaba un libro donde poder comprender la figura política de JFK, le ha traído al pairo esta ausencia. Es más, la agradece.

No puede El Caníbal si no recomendar tres cosas:

·         Leer este libro

·         Volver a ver El Ala Oeste de la Casa Blanca

·         Visitar la web de JFK para conocer material extra y, una vez leído y contextualizado un discurso en el libro, ver como materializaba su magia JFK delante del público; fuera este el que fuera.

 Ahora puede decir El Caníbal que entiende porque JFK fue un presidente que marcó una generación entera a pesar de solo 3 años de presidencia.

Muérdanle a este libro aquellos apasionados por la política y absténganse aquellos políticos que no les guste verse reflejados en espejos ajenos.